YERMA SEFARDI O, COMO LORCA ES UNIVERSAL
Antes de hablar sobre una versión y puesta en escena efectuada por Johnny Gavlovski E. para la obra, Yerma (1934) del dramaturgo y poeta español, Federico García Lorca (Fuente Vaqueros, 1936) que, fue exhibida por El Nuevo Grupo de Teatro de Habraica hace unos días atrás, en su acogedor teatro. Debo dejar claro, primero, que, lo visto aparte de ser una peculiar propuesta se inscribe como teatro amateur. Y segundo, que todo el conjunto de este montaje, es loable. Lo segundo, lo ampliaré más adelante.
Sobre lo primero, o deseo exponer que, el término cree prurito o connote algo despectivo. Solo trato de separar una cosa, de otra. Para ello, trataré de ampliar las orillas del término, lo cual me obliga a parafrasear lo que expone Manuel Gómez García en su Diccionario Akal de Teatro sobre el respecto y que nos hace entender que teatro “amateur” [para él, de ˂aficionados˃] es esa excusa que fundamenta cualquier entusiasta afición por el arte y, en especial, por el teatro.
Incluso, siendo este trabajo teatral, el resultado artístico de un club de teatro con una definida vocación / trayectoria en el quehacer teatral underground no profesional, se ha constatado que, ellos han sido capaces de sumar a reconocidos artistas de la escena (actores o directores) para crear una función catalítica en su persistente acción cultural; la cual no sólo es para recrear o dar gozo a los miembros de dicha institución sino hasta de competir con holgura, en el notorio Festival Inter Clubes que, año tras año, les aglutina en reñida pero lucida confrontación.
Este esfuerzo de conjunto del Nuevo Grupo de Teatro Habraica, bajo la batuta de Gavlovski, acomete una acción de versionamiento del texto lorquiano para irradiar ante el público, ciertas líneas temáticas sobre “el deseo, amor, envidia y los sueños rotos de una mujer yerma”, es decir, que por razones de su falta de conjunción marital o si es hasta propio de lo físico de ella – o hasta de él – supone, no poder concebir.
En un contexto rural y mucho más, el que vivió Lorca en la España de su tiempo, las tradiciones, la idiosincrasia, lar formas de organización de la moral del grupo como las interrelaciones de los individuos, arman una invisible pero poderosa ola de moral y un oleaje maledicente sobre aquella fémina que, tras años de unión marital, no fuese capaz de concebir.
Sobre esta premisa, este grupo teatral trabajó más de ocho meses y substanció una producción donde el mundo judío sefardí y las tradiciones de la noche nupcial berberisca se funden en un todo. El resultado: una Yerma que sigue estando viva en su sentido de ser un teatro universal. Que más allá de las formas o del contexto donde se trate de ubicar el drama, si hay respeto a la esencia del autor y la pieza seleccionada, su carga de mensaje habrá de llegar con fuerza, con sentido de metáfora, con capacidad de decir cosas.
Esta Yerma de Hebraíca, expuso en fondo y en forma, esto y ello, se aplaude. Fue una apuesta hilada con aplomo, con sentido estético, con ganas artísticas y con ese sentido de hacer que, el teatro no se convierta en mero espectáculo para unos pocos sino para ser digno y, ¿Por qué no?, hasta de estar a la par de grupos llamados profesionales.
Como coda, daré un aplauso en negro sobre blanco a: Alegría Benzaquén (Yerma), Morella Biaggini (Vieja Sol), Nissim Cojocaru (Víctor) así como a Abraham Jaifón, Jaime Lobatón, Ariel Medina, Jhonny Benchimol, Daniel Beniamini como a Etty Mizrahi y, a todos lo que, por espacio, no puedo nombrar.
Su trabajo fue estupendo. Su logro aplaudible. Su capacidad energética bien aceitada. Una Yerma que, desde mi personal visual, es un logro y un esfuerzo que debe seguirse mostrando.
Nota publicada en: El Mundo Economía&Negocios / Junio 2016
Ámbito cibernético para exponer una "mirada" y "opinión" subjetiva - objetiva sobre la dinámica escénica que exprese el teatro venezolano tanto en las regiones o en la capital. Se asentará comentarios, ideas, opiniones,informaciones y problemas del mundo teatral. Espacio para promover, difundir, fomentar, apoyar y estimular el debate sobre el arte escénico.
sábado, 9 de julio de 2016
ACTUALIZANDO: NOTAS REZAGADAS (04)
TAL PARA CUAL
Dentro de una cartelera escénica que ofrece una gama de opciones tan diversas, la comedia sigue siendo hasta ahora, la opción más atractiva para un espectador ávido de escapar de tanto problemas. Pero, casi siempre, hablar de teatro evasivo, teatro superfluo, teatro para divertir parece conllevar una que otra carga para el público o se le trata de teatro comercial o, sencillamente, verlo como una fórmula de espectáculo ligero donde pueda, por espacio de un lapso dado, desconectarse de todas aquellas presiones que la vida cotidiana conlleva.
Sin embargo, nuestra cartelera de teatro exhibe desde dramas agudos, pasando por propuestas escénicas que exponen marcas de experimentalidad trabajadas desde ese riesgo asumido por triple alianza dada entre el director, el dramaturgo y el productor.
También se puede constatar, en tanto en tanto, que, muchos montajes pueden aun sostenerse con monólogos o una mezcolanza de adaptaciones, versiones de textos clásicos antiguos a obras contemporáneos. Pero también es fácilmente detectable, un segmento de producciones exprés que dentro de la moda del llamado teatro de un cuarto de hora juega con una diversidad de fórmulas que son difíciles de encasillar.
Es por tanto, una cartelera ecléctica. Lo cierto es que más allá del teatro de arte que una que otra vez irrumpe con sus magistrales propuestas, se percibe como la presencia de fenómeno de los stand up comedy han ido conformado un núcleo singular dentro de ella. Y esta modalidad tiene sus más conspicuos representantes artísticos hasta la presencia cada vez más creciente de notorias figuras del teatro y de la televisión que, pulsando el gusto del público, se aventuran en acercarse a esta modalidad que, no es totalmente estructurada con improvisaciones o sujetas al corsé del gag.
Pareciese que hablar del comportamiento de la cartelera de espectáculos de esta urbe, es algo nada predictible. Y, con todo, ya está siendo más visible que ante la tradicional fórmula de la comedia –que puede estar edificada para que el público la pase sin complicaciones hasta algunas que otra experiencia espectacular con acentos de tono socio crítico muy particulares- y esto, es como siempre, un reto, porque, lograr captar el fenómeno del éxito, es pues, el santo grial de todo grupo o de algunas casas productoras. Por tanto, hablar de uniformidad de la cartelera teatral de Caracas, es algo que se debe revisar semana a semana, so pena de categorizarla de forma unívoca.
Una variación del emergente stand up comedy el cual se arma sobre la esa capacidad de un comediante, que tomo uno o varios asuntos que va de lo propio de la cotidianidad, otros, del mundo socio político actual hasta los más desinhibidos que, sostenidos desde el chiste grueso, la improvisación más desparpajada hasta con cierto esquema de escenas graciosas prediseñadas, buscan generar le rápida empatía de la platea. Por lo general, son figuras que ha tenido una proyección mediática en otras áreas o histriones cuya fama y notoriedad en el quehacer les garantizan pues, una conexión de interés con ese espectador que poco frecuenta el teatro como fórmula de arte semanal.
Uno y otro, han intuido que, la risa y la capacidad de romper con el esquema de producir show, está sobre ellos, no requieren de puestas en escena convencionales, solo quizás algún acompañamiento musical y a lo sumo, una buena silla para semi descansar y una disposición espacial acorde a lo que tenga en mente a la hora de generar ese puente entre su espectáculo y la recepción en vivo, del espectador.
Claro está que, el stand up comedy, no requiere, por lo general, del teatro convencional sino de cualquier ámbito que se preste a que ese tipo de show interactivo fluya sin inconvenientes y va desde un anfiteatro a un local tipo casino. Lo esencial, en dos factores: primero, que el artista haga descansar su presentación sobre la potencia de exponer cosas plenas de humor, hiladas con ironías, sarcasmos, dobles sentidos, retruécanos de palabras, frases chisposas y saber que debe hilar fino, es decir, que el ritmo es algo que dispara el humor. Entiende que, no se puede dar el lujo de pensar mucho, que debe pescar en el aire, cualquier reacción o giro de actitud del público e hilarla a su favor. En segundo, lugar, que este divertimento demanda pocos elementos para su puesta en escena pero eso sí, una excelente microfonía inalámbrica.
Sin caer en una taxonomía de esta fórmula, he tomado una variante expuesta desde hace poco en la cartelera como lo está siendo el espectáculo Tal para cual Up&down que se estrenó el pasado 06 de mayo en uno de los espacios de BOD Cultural de La Castellana, por la productora Jota Creativa. Se trata de un texto – y digo texto y no improvisación aunque usualmente se da cierto toque de ello en plena representación- escrito por el talentoso director y dramaturgo, Javier Vidal y dirigido por la actriz, Julie Restifo.
Un trabajo sostenido como queda en claro, por dos rutilantes personalidades del mundo escénico y televisivo. Dos auténticas figuras que han marcado una huella individual como en unión sobre el reconocimiento de lo público artístico. Para nadie es cuestionable que su marca de brillo como artistas y creadores está imbuida de respeto y admiración. Su trayectoria ha cosechado en lo profesional, una sólida calidad artística y una pertinente respuesta creativa.
Incluso, para nadie es secreto que han armado una solvente unión de pareja cuyos frutos han sido sus dos excelentes vástagos: Josette y Jan Vidal. Pues tomando lo mejor de su vida en común como artistas unidos con ya treinta años de matrimonio, han concebido un “guiño autobiográfico” donde las altas y bajas de esa unión, en la cual, las subidas hacia el éxito el saborear las mieles del romance y el amor así como los descensos -no al fracaso de una profesión- sino de eso que denomino la existencia en pareja con sus traspiés en el terreno de su quehacer, le han ofrecido una magnífica oportunidad para construir este Up&down Comedy, el cual, se desmarca del esquema anteriormente expuesto.
Ya la marca de la improvisación es dejada casi al 90& de lado, el chiste grueso excluido en su totalidad, las exageraciones maniqueas, obviadas. Un trabajo que, coloca esa dimensión de lo humano, lo divino en justa proporción. Una apuesta a auto regocijarse sin miedos y con la certeza que, el público, se hará cómplice de un relato donde la música, el canto y lo audiovisual arman un todo compuesto para que no sean solo ellos el centro de atención sino que, un país, ese espacio geográfico que es Venezuela sea se transforme en marco histórico desde la década de los años ochenta del siglo XX a nuestros días.
En ese mosaico anecdótico con humor calibrado, con soltura escénica tanto de Javier como Julie, nuestra urbe sitúa a dos personas que, unidas en sus querencias, sus desavenencias, en sus rabietas, nostalgias y deseos del uno por el otro, conforman y moldean la dupla de un Tal para cual.
Un trabajo sencillo en apariencia pero no lo es así, porque no está solamente sostenido en la fuerza de estas dos magnificas figuras sino en toda una apuesta a que el empaque sonoro con canciones harto conocidas son argamasa para colocar los bloques del desamor, la infidelidad o del reencuentro y la constancia en seguir el uno con el otro, también tenía un puntal visual referencial (creado y diseñado por Miguel Marsan en Vídeo Arte) que da contraste a que es su discurso dramático.
Es una apuesta a decir mucho con poco. Y qué bien lo hacen. Logran que el espectador se magnetice, se identifique, se acerque sin un morbo voyerista a una historia y un grupo de anécdotas que, con perspicacia, desenfado, con hilos nostálgicos y con acento de esperanza, hacen que se cree una atmósfera especial.
Eso es un buen up&down comedy que se desearía ver con más frecuencia en los espacios de esta urbe. Julie y Javier duchos en la escena, gozosos en la caracterización del personaje (eco de ellos mismos), con ritmo fluido sobre el pequeño entarimado iban y venían sin contratiempo y con ese ojo perspicaz para colocar el acento, la crítica, el comentario, la ocurrencia en los gags se soltaron en esa casi hora y media con la delicia de dos artistas que se unen y se juntan, que se complementan y se diversifican para crear más que divertimento, una vaporosa sensación de júbilo compositivo que se irradió con sencillez a todos y cada unos de los que los vimos esa noche.
Tal para Cual contó con la solvente producción asociada de Samuel Hurtado, las sutilezas lumínicas de José Jiménez, el aporte coreográfico de Taba Ramírez y la callada pero efectiva presencia de Silvia Vidal en la asistencia de dirección, que junto a otros amigos y amigas de Jota Producciones, permitieron que esta propuesta calase como un producto fino y bien cuidado en su forma de ser mostrado al espectador y que el fondo estético conceptual dado por la dupla Vidal/Restifo descasase de manera unívoca en cuanto a que el todo si es más que la suma de las partes.
Tal para Cual es una propuesta que debo recomendar a los amigos y amigas que me leen y sé que les encantará. Y no me arriesgaría a decir que, más allá del costo del boleto, más de uno, repetirá.
Nota publicada en el portal digital: Eljojoto.com / Mayo 2016
Dentro de una cartelera escénica que ofrece una gama de opciones tan diversas, la comedia sigue siendo hasta ahora, la opción más atractiva para un espectador ávido de escapar de tanto problemas. Pero, casi siempre, hablar de teatro evasivo, teatro superfluo, teatro para divertir parece conllevar una que otra carga para el público o se le trata de teatro comercial o, sencillamente, verlo como una fórmula de espectáculo ligero donde pueda, por espacio de un lapso dado, desconectarse de todas aquellas presiones que la vida cotidiana conlleva.
Sin embargo, nuestra cartelera de teatro exhibe desde dramas agudos, pasando por propuestas escénicas que exponen marcas de experimentalidad trabajadas desde ese riesgo asumido por triple alianza dada entre el director, el dramaturgo y el productor.
También se puede constatar, en tanto en tanto, que, muchos montajes pueden aun sostenerse con monólogos o una mezcolanza de adaptaciones, versiones de textos clásicos antiguos a obras contemporáneos. Pero también es fácilmente detectable, un segmento de producciones exprés que dentro de la moda del llamado teatro de un cuarto de hora juega con una diversidad de fórmulas que son difíciles de encasillar.
Es por tanto, una cartelera ecléctica. Lo cierto es que más allá del teatro de arte que una que otra vez irrumpe con sus magistrales propuestas, se percibe como la presencia de fenómeno de los stand up comedy han ido conformado un núcleo singular dentro de ella. Y esta modalidad tiene sus más conspicuos representantes artísticos hasta la presencia cada vez más creciente de notorias figuras del teatro y de la televisión que, pulsando el gusto del público, se aventuran en acercarse a esta modalidad que, no es totalmente estructurada con improvisaciones o sujetas al corsé del gag.
Pareciese que hablar del comportamiento de la cartelera de espectáculos de esta urbe, es algo nada predictible. Y, con todo, ya está siendo más visible que ante la tradicional fórmula de la comedia –que puede estar edificada para que el público la pase sin complicaciones hasta algunas que otra experiencia espectacular con acentos de tono socio crítico muy particulares- y esto, es como siempre, un reto, porque, lograr captar el fenómeno del éxito, es pues, el santo grial de todo grupo o de algunas casas productoras. Por tanto, hablar de uniformidad de la cartelera teatral de Caracas, es algo que se debe revisar semana a semana, so pena de categorizarla de forma unívoca.
Una variación del emergente stand up comedy el cual se arma sobre la esa capacidad de un comediante, que tomo uno o varios asuntos que va de lo propio de la cotidianidad, otros, del mundo socio político actual hasta los más desinhibidos que, sostenidos desde el chiste grueso, la improvisación más desparpajada hasta con cierto esquema de escenas graciosas prediseñadas, buscan generar le rápida empatía de la platea. Por lo general, son figuras que ha tenido una proyección mediática en otras áreas o histriones cuya fama y notoriedad en el quehacer les garantizan pues, una conexión de interés con ese espectador que poco frecuenta el teatro como fórmula de arte semanal.
Uno y otro, han intuido que, la risa y la capacidad de romper con el esquema de producir show, está sobre ellos, no requieren de puestas en escena convencionales, solo quizás algún acompañamiento musical y a lo sumo, una buena silla para semi descansar y una disposición espacial acorde a lo que tenga en mente a la hora de generar ese puente entre su espectáculo y la recepción en vivo, del espectador.
Claro está que, el stand up comedy, no requiere, por lo general, del teatro convencional sino de cualquier ámbito que se preste a que ese tipo de show interactivo fluya sin inconvenientes y va desde un anfiteatro a un local tipo casino. Lo esencial, en dos factores: primero, que el artista haga descansar su presentación sobre la potencia de exponer cosas plenas de humor, hiladas con ironías, sarcasmos, dobles sentidos, retruécanos de palabras, frases chisposas y saber que debe hilar fino, es decir, que el ritmo es algo que dispara el humor. Entiende que, no se puede dar el lujo de pensar mucho, que debe pescar en el aire, cualquier reacción o giro de actitud del público e hilarla a su favor. En segundo, lugar, que este divertimento demanda pocos elementos para su puesta en escena pero eso sí, una excelente microfonía inalámbrica.
Sin caer en una taxonomía de esta fórmula, he tomado una variante expuesta desde hace poco en la cartelera como lo está siendo el espectáculo Tal para cual Up&down que se estrenó el pasado 06 de mayo en uno de los espacios de BOD Cultural de La Castellana, por la productora Jota Creativa. Se trata de un texto – y digo texto y no improvisación aunque usualmente se da cierto toque de ello en plena representación- escrito por el talentoso director y dramaturgo, Javier Vidal y dirigido por la actriz, Julie Restifo.
Un trabajo sostenido como queda en claro, por dos rutilantes personalidades del mundo escénico y televisivo. Dos auténticas figuras que han marcado una huella individual como en unión sobre el reconocimiento de lo público artístico. Para nadie es cuestionable que su marca de brillo como artistas y creadores está imbuida de respeto y admiración. Su trayectoria ha cosechado en lo profesional, una sólida calidad artística y una pertinente respuesta creativa.
Incluso, para nadie es secreto que han armado una solvente unión de pareja cuyos frutos han sido sus dos excelentes vástagos: Josette y Jan Vidal. Pues tomando lo mejor de su vida en común como artistas unidos con ya treinta años de matrimonio, han concebido un “guiño autobiográfico” donde las altas y bajas de esa unión, en la cual, las subidas hacia el éxito el saborear las mieles del romance y el amor así como los descensos -no al fracaso de una profesión- sino de eso que denomino la existencia en pareja con sus traspiés en el terreno de su quehacer, le han ofrecido una magnífica oportunidad para construir este Up&down Comedy, el cual, se desmarca del esquema anteriormente expuesto.
Ya la marca de la improvisación es dejada casi al 90& de lado, el chiste grueso excluido en su totalidad, las exageraciones maniqueas, obviadas. Un trabajo que, coloca esa dimensión de lo humano, lo divino en justa proporción. Una apuesta a auto regocijarse sin miedos y con la certeza que, el público, se hará cómplice de un relato donde la música, el canto y lo audiovisual arman un todo compuesto para que no sean solo ellos el centro de atención sino que, un país, ese espacio geográfico que es Venezuela sea se transforme en marco histórico desde la década de los años ochenta del siglo XX a nuestros días.
En ese mosaico anecdótico con humor calibrado, con soltura escénica tanto de Javier como Julie, nuestra urbe sitúa a dos personas que, unidas en sus querencias, sus desavenencias, en sus rabietas, nostalgias y deseos del uno por el otro, conforman y moldean la dupla de un Tal para cual.
Un trabajo sencillo en apariencia pero no lo es así, porque no está solamente sostenido en la fuerza de estas dos magnificas figuras sino en toda una apuesta a que el empaque sonoro con canciones harto conocidas son argamasa para colocar los bloques del desamor, la infidelidad o del reencuentro y la constancia en seguir el uno con el otro, también tenía un puntal visual referencial (creado y diseñado por Miguel Marsan en Vídeo Arte) que da contraste a que es su discurso dramático.
Es una apuesta a decir mucho con poco. Y qué bien lo hacen. Logran que el espectador se magnetice, se identifique, se acerque sin un morbo voyerista a una historia y un grupo de anécdotas que, con perspicacia, desenfado, con hilos nostálgicos y con acento de esperanza, hacen que se cree una atmósfera especial.
Eso es un buen up&down comedy que se desearía ver con más frecuencia en los espacios de esta urbe. Julie y Javier duchos en la escena, gozosos en la caracterización del personaje (eco de ellos mismos), con ritmo fluido sobre el pequeño entarimado iban y venían sin contratiempo y con ese ojo perspicaz para colocar el acento, la crítica, el comentario, la ocurrencia en los gags se soltaron en esa casi hora y media con la delicia de dos artistas que se unen y se juntan, que se complementan y se diversifican para crear más que divertimento, una vaporosa sensación de júbilo compositivo que se irradió con sencillez a todos y cada unos de los que los vimos esa noche.
Tal para Cual contó con la solvente producción asociada de Samuel Hurtado, las sutilezas lumínicas de José Jiménez, el aporte coreográfico de Taba Ramírez y la callada pero efectiva presencia de Silvia Vidal en la asistencia de dirección, que junto a otros amigos y amigas de Jota Producciones, permitieron que esta propuesta calase como un producto fino y bien cuidado en su forma de ser mostrado al espectador y que el fondo estético conceptual dado por la dupla Vidal/Restifo descasase de manera unívoca en cuanto a que el todo si es más que la suma de las partes.
Tal para Cual es una propuesta que debo recomendar a los amigos y amigas que me leen y sé que les encantará. Y no me arriesgaría a decir que, más allá del costo del boleto, más de uno, repetirá.
Nota publicada en el portal digital: Eljojoto.com / Mayo 2016
ACTUALIZANDO: NOTAS REZAGADAS (03)
SIMÓN EL NIÑO LUNA: UNA APUESTA A LA VENEZOLANEIDAD
Desde que ha arrancado la actividad teatral para niños y niñas en la ciudad, la cartelera teatral ha ofrecido un disímil mosaico de opciones que, en su gran mayoría, parecen converger en trillados temas, exposición de argumentos, visualización de personajes que parecen en nada se conectan con lo propio nacional. El fin, es garantizar a los familiares del infante que se acerquen despreocupadamente a un solaz pero de un sólido signo de comunicación de reales valores correlacionados con lo nuestro.
Por años, una fuerte mayoría de los espectáculos infantiles han caído dentro del chiché e cuanto a que sus productores/ directores están convencidos que la apariencia de lo artístico bien cuidado, de ostentar fórmulas lúdicas bajo formatos de musicales o de apelar a manipular los contenidos con el uso / proyección de referencias derivadas de la TV, el cine o solo de dar una vuelta de tuerca a la cuentística clásica ya todo está resuelto. Más de lo mismo. Eso conforma un solo fin: el tramado del teatro comercial para la infancia.
Es raro hallar dentro de este segmento de la oferta escénica propuestas insuflados de lo nuestro. Montajes que se erijan desde la proyección de nuestros valores o nuestra idiosincrasia cultural. Lo latinoamericano y nacional queda relegado, la más de las veces, a terceros en este sentido. Resulta más cómodo trabajar tramas, situaciones y personajes desconectados con lo que hemos sido, somos y aspiramos ser. Ello mediatiza y aliena a los futuros espectadores.
Mucha tela que cortar a este respecto. Pero con todo, un hálito surge de cuando en vez. Hace poco, en los espacios de la Sala del Teatro Trasnocho Cultural, una propuesta titulada Simón, El Niño Luna, escrita y dirigida por el joven talento Moisés Rivas ha sido capaz de decirnos que, el teatro para nuestros infantes puede y debe tener esa obligada formula que nos acerque a lo nuestro sin dejar de obviar los valores que todo ciudadano debe ir adquiriendo desde su más temprana edad como espectador.
Talento, creatividad, riesgo, audacia, imaginación, sencillez y ganas de darle un contragiro a la tuerca de las propuestas hegemónicas que el mercado teatral ofrece. Con efectiva integración de gente joven en distintos ámbitos que va desde la plantilla actoral a la conjunción profesional de destacados nombres del hacer escénico nacional, hacen que, esta clase de trabajos, sea ese norte necesario para que digamos: si se puede tener un teatro digno, hermoso y con los pies en lo propio venezolano.
Con la apuesta de producción artística de Marisela “Cocó” Seijas /Stefany Marquina; vestuario de Omar Borges; escenografía de Erlen Zerpa; iluminación de David Blanco; pintura escénica de Edward Parúh que dieron paso a un desenfadado desempeño actoral donde brillaron Rafael Mosalve, el niño Juan Badilla (excepcional), Jhuraní Servellón y Fernando Garantón.
Todos comprometidos a rememoran y honrar al añorado Simón Díaz desde sus tonadas y canciones como espiritualidad para convertir la escena, en algo digno para grandes y pequeños. ¡Teatro nuestro pleno de sentimiento nacional que merece ser visto por todos!
Nota publicada en: El Mundo Economía&Negocios / Marzo 2016
Desde que ha arrancado la actividad teatral para niños y niñas en la ciudad, la cartelera teatral ha ofrecido un disímil mosaico de opciones que, en su gran mayoría, parecen converger en trillados temas, exposición de argumentos, visualización de personajes que parecen en nada se conectan con lo propio nacional. El fin, es garantizar a los familiares del infante que se acerquen despreocupadamente a un solaz pero de un sólido signo de comunicación de reales valores correlacionados con lo nuestro.
Por años, una fuerte mayoría de los espectáculos infantiles han caído dentro del chiché e cuanto a que sus productores/ directores están convencidos que la apariencia de lo artístico bien cuidado, de ostentar fórmulas lúdicas bajo formatos de musicales o de apelar a manipular los contenidos con el uso / proyección de referencias derivadas de la TV, el cine o solo de dar una vuelta de tuerca a la cuentística clásica ya todo está resuelto. Más de lo mismo. Eso conforma un solo fin: el tramado del teatro comercial para la infancia.
Es raro hallar dentro de este segmento de la oferta escénica propuestas insuflados de lo nuestro. Montajes que se erijan desde la proyección de nuestros valores o nuestra idiosincrasia cultural. Lo latinoamericano y nacional queda relegado, la más de las veces, a terceros en este sentido. Resulta más cómodo trabajar tramas, situaciones y personajes desconectados con lo que hemos sido, somos y aspiramos ser. Ello mediatiza y aliena a los futuros espectadores.
Mucha tela que cortar a este respecto. Pero con todo, un hálito surge de cuando en vez. Hace poco, en los espacios de la Sala del Teatro Trasnocho Cultural, una propuesta titulada Simón, El Niño Luna, escrita y dirigida por el joven talento Moisés Rivas ha sido capaz de decirnos que, el teatro para nuestros infantes puede y debe tener esa obligada formula que nos acerque a lo nuestro sin dejar de obviar los valores que todo ciudadano debe ir adquiriendo desde su más temprana edad como espectador.
Talento, creatividad, riesgo, audacia, imaginación, sencillez y ganas de darle un contragiro a la tuerca de las propuestas hegemónicas que el mercado teatral ofrece. Con efectiva integración de gente joven en distintos ámbitos que va desde la plantilla actoral a la conjunción profesional de destacados nombres del hacer escénico nacional, hacen que, esta clase de trabajos, sea ese norte necesario para que digamos: si se puede tener un teatro digno, hermoso y con los pies en lo propio venezolano.
Con la apuesta de producción artística de Marisela “Cocó” Seijas /Stefany Marquina; vestuario de Omar Borges; escenografía de Erlen Zerpa; iluminación de David Blanco; pintura escénica de Edward Parúh que dieron paso a un desenfadado desempeño actoral donde brillaron Rafael Mosalve, el niño Juan Badilla (excepcional), Jhuraní Servellón y Fernando Garantón.
Todos comprometidos a rememoran y honrar al añorado Simón Díaz desde sus tonadas y canciones como espiritualidad para convertir la escena, en algo digno para grandes y pequeños. ¡Teatro nuestro pleno de sentimiento nacional que merece ser visto por todos!
Nota publicada en: El Mundo Economía&Negocios / Marzo 2016
ACTUALIZANDO: NOTAS REZAGADAS (02)
EL LARGO CAMINO AL EDEN NO SIEMPRE HA SIDO FÁCIL
Es siempre saludable constatar que las obras de nuestros grandes autores puede resultar un atractivo gancho para estimular la creatividad y el fogueo de los jóvenes creadores tanto en el terreno de la dirección como de la actuación. El asumir textos donde las tramas, los argumentos, las situaciones, los personajes parten de lo que ha sido o es nuestra realidad, es medularmente, esa obligada correlación para comprendernos cada día más en lo que somos como sociedad, pueblo y nación.
Muchas veces, por alguna tratar de jugar al riesgo creador o por tratar de experimentar con discursos dramáticos foráneos que, el joven creador recién formado en los distintos centros de formación que van de de talleres, escuelas o universidades no logran aprehender que, más allá de sus ansias por desvelar algo de agua tibia a lo que apenas maneja su instrumental teórico práctico dentro del proceso de armar una puesta en escena que sepa decirle al público, “¡Mírenme, este soy yo!, He aquí mi trabajo como creador!” pues la más de las veces, no haya esa sinapsis con la idiosincrasia de lo histórico social, lo conceptual estético y menos aún, lo solidez de lo artístico. Buscan a como dé lugar, agitar las aguas; sin embargo, las salpicaduras, solo lo que logran es mojar el piso y sin caer en cuenta, que al caminar, pueden hasta resbalarse.
Claro, es la necesidad de expresarse. Es la urgencia de hacerse notar. Es buscar lograr un nicho para empezar a calar en el reconocimiento del público y del medio teatral donde esperan hacer vida. Pero, no todos osan irse a la carrera. Hay jóvenes creadores en el campo de la dirección que saben pensar y son cuidadosos en la elección del camino a seguir. Sus procesos no están bajo presión. Saben buscar con calma; comprenden que, hay que investigar y de ahí, constituir ciertos proyectos teatrales que, más que proyectarlos como individualidades, sean más bien un acto puente de comunicación con el espectador de su tiempo para lo cual, escoger a un autor, seleccionar una obra y concebir todos los elementos que articulen con seriedad y compromiso artístico el logro de un trabajo, es más que el fin, sino el objetivo.
Uno de esos jóvenes y grupos que hemos visto surgir, ha sido a Jhonny Romero y el colectivo, Dionisiacas Producciones (creado en 2012) quienes se presentaron en la Sala “Horacio Petersón” de la Unearte con la propuesta “El largo camino del Edén” (monólogo escrito en 1970) por José Gabriel Núñez (1937).
Trabajo escénico compacto, que evitó solazarse en un efectismo gratuito y supo aprehender con eficacia – desde la sólida actuación de la actriz María Alejandra Téllis cuyo registro compositivo fue orgánico y verosímil – la compactación espacial, el bien tono dramático y la potencia del drama hacia la platea, logró un loable efecto magneto.
Producción austera pero que dejo tras de sí, ganas, tesón y la verdad que se hace necesario re leer a nuestros autores. Jhonny Romero apostó y lo logró con el enérgico retorno del público. ¡Le felicito!
Nota publicada en: El Mundo Economía&Negocios / Marzo 2016
Es siempre saludable constatar que las obras de nuestros grandes autores puede resultar un atractivo gancho para estimular la creatividad y el fogueo de los jóvenes creadores tanto en el terreno de la dirección como de la actuación. El asumir textos donde las tramas, los argumentos, las situaciones, los personajes parten de lo que ha sido o es nuestra realidad, es medularmente, esa obligada correlación para comprendernos cada día más en lo que somos como sociedad, pueblo y nación.
Muchas veces, por alguna tratar de jugar al riesgo creador o por tratar de experimentar con discursos dramáticos foráneos que, el joven creador recién formado en los distintos centros de formación que van de de talleres, escuelas o universidades no logran aprehender que, más allá de sus ansias por desvelar algo de agua tibia a lo que apenas maneja su instrumental teórico práctico dentro del proceso de armar una puesta en escena que sepa decirle al público, “¡Mírenme, este soy yo!, He aquí mi trabajo como creador!” pues la más de las veces, no haya esa sinapsis con la idiosincrasia de lo histórico social, lo conceptual estético y menos aún, lo solidez de lo artístico. Buscan a como dé lugar, agitar las aguas; sin embargo, las salpicaduras, solo lo que logran es mojar el piso y sin caer en cuenta, que al caminar, pueden hasta resbalarse.
Claro, es la necesidad de expresarse. Es la urgencia de hacerse notar. Es buscar lograr un nicho para empezar a calar en el reconocimiento del público y del medio teatral donde esperan hacer vida. Pero, no todos osan irse a la carrera. Hay jóvenes creadores en el campo de la dirección que saben pensar y son cuidadosos en la elección del camino a seguir. Sus procesos no están bajo presión. Saben buscar con calma; comprenden que, hay que investigar y de ahí, constituir ciertos proyectos teatrales que, más que proyectarlos como individualidades, sean más bien un acto puente de comunicación con el espectador de su tiempo para lo cual, escoger a un autor, seleccionar una obra y concebir todos los elementos que articulen con seriedad y compromiso artístico el logro de un trabajo, es más que el fin, sino el objetivo.
Uno de esos jóvenes y grupos que hemos visto surgir, ha sido a Jhonny Romero y el colectivo, Dionisiacas Producciones (creado en 2012) quienes se presentaron en la Sala “Horacio Petersón” de la Unearte con la propuesta “El largo camino del Edén” (monólogo escrito en 1970) por José Gabriel Núñez (1937).
Trabajo escénico compacto, que evitó solazarse en un efectismo gratuito y supo aprehender con eficacia – desde la sólida actuación de la actriz María Alejandra Téllis cuyo registro compositivo fue orgánico y verosímil – la compactación espacial, el bien tono dramático y la potencia del drama hacia la platea, logró un loable efecto magneto.
Producción austera pero que dejo tras de sí, ganas, tesón y la verdad que se hace necesario re leer a nuestros autores. Jhonny Romero apostó y lo logró con el enérgico retorno del público. ¡Le felicito!
Nota publicada en: El Mundo Economía&Negocios / Marzo 2016
ACTUALIZANDO NOTAS REZAGADAS (01)
TEATRO PARA TODOS LOS GUSTOS: SHEKSPIRE
La dicotomía existente entre «teatro de arte» y «teatro comercial» parece estar siempre en el tapete de lo que preocupa al teatrista. Ya hace tiempo uno de los grandes teóricos como lo ha sido Peter Brook en su libro El Espacio Vacío, calificó una cierta manera de hacer teatro cuyas formas y conceptos establecía con palabras más o, palabras menos ese tipo de expresión escénica.
Y ello es algo que se constata con fuerza dentro del quehacer de muchos grupos y compañías teatrales de esta urbe. Ese tipo de teatro que, por una multiplicidad de factores asumen el riesgo de trabajar, versionado o adaptando de forma chirriante, el teatro de arte o peor aún, los clásicos universales o contemporáneos.
Es mal ese teatro evasivo que una vez un crítico denominase como: “cólico” que traduciría como “comedia ligera comercial” pero, que entraba paralelamente en coincidencia con la preocupación conceptual de Brook; es decir, que parte significativa de lo que sostenía se constata en parte de la cartelera de arte y espectáculos de esta urbe parece sostenerse sobre el “teatro de diversión”. Un cierto tipo de actividad que siendo trabajada sin riesgo de manejo de sus contenidos y de sus exigencias, tendían a trivializar, banalizar y buscar el facilismo en lo que se producía y que no le importaba un comino en lo que fuese su mensaje o el tipo de mensaje que se debía emanar. La realidad de ese teatro banal, superfluo, exterior y solo lleno de algún elemento gancho (un histrión mediático o un título harto conocido por todos) solo pretendía buscar el efímero éxito y sobre todo, la mayor retribución económica producto de la taquilla..
Cuan cierto estaba en sus reflexiones ambos pero sobre todo, cuan válido sigue siendo la reflexión brookiana en este aspecto en nuestros días. Ello, quizás haya sido un aspecto que de alguna u otra forma catalizó el interés de la joven y emprendedora escritora de teatro, Ana Melo quien logró sustanciar un texto dentro del género de la comedia para proponer parte de esos aspectos.
Con la presencia en La Sala La Viga del Centro Cultural Chacao, con las ingeniosa capacidad de unión inter grupal gestada como coproducción de los colectivos Teatro de la Noche y Grupo Teatral Repico, asumir concretar la puesta en escena un proyecto titulado: Shakespeare para Todos.
Bajo la compacta pero con ese eficaz sentido de síntesis, con habilidad para sacar el máximo potencial de la plantilla actoral conformada por la gran Eulalia Siso, y de Kevin Jorges, Jesús Nunes, Mónica Quintero, Juan Bautista, Arianna Savio y Simón Fermín quienes se entregan con toda su experiencia y sentido de lo teatral para hacer teatro en el teatro, logran con mucha eficacia, maximizar una honda reflexión llena de humor corrosivo y plena de un retruécano indirecto a aquellos mercenarios del arte teatral que solo buscan lo fácil o peor, medrar del arte para fines inconfesables.
Teatro con capacidad de servir como indicador que el arte escénico no puede ni debe estar en manos de mercenarios. Es una crítica feroz aunque el público ría cuando ve cómo dos funcionarios del estado, deciden montar uno de los textos más emblemáticos del bardo isabelino como lo es Romeo y Julieta. Y, para colmo apelan a que el director sea un carpintero. El final, lleno de ironía. Los tiros saldrán por la culata.
Ese teatro mal llevado muy llevado al “teatro de 15 minutos” contendrá una sintonía opuesta en la recepción del público y en consecuencia, la rabia de quienes creen que manipulando el arte, creen que el clásico, es algo que sirve para todos.
Sobre esta propuesta, tanto Trum (apoyada por Juan José Martín) lograron un trabajo encomiable. La calidad de lo visto, fue inobjetable: un diseño de vestuario ingenioso, hecho con materiales reciclables producto de la creatividad de Joaquín Nandes; la sobriedad escenográfica de Oscar Salomón y la compacta iluminación dada por la propia directora, logró en una hora, exhibir un “Shekspire” agudo y feroz en lo que conlleva como carga de crítica.
Lo jocoso se las trae, pero en sí apuntó con tino a mostrar el revés de la moneda de lo comercial y decirnos que, el teatro nuestro de cada día, si puede tener esa función de poner las íes en su lugar. ¡Altamente recomendable!
Nota publicada en El Mundo Economía&Negocios / marzo 2016
La dicotomía existente entre «teatro de arte» y «teatro comercial» parece estar siempre en el tapete de lo que preocupa al teatrista. Ya hace tiempo uno de los grandes teóricos como lo ha sido Peter Brook en su libro El Espacio Vacío, calificó una cierta manera de hacer teatro cuyas formas y conceptos establecía con palabras más o, palabras menos ese tipo de expresión escénica.
Y ello es algo que se constata con fuerza dentro del quehacer de muchos grupos y compañías teatrales de esta urbe. Ese tipo de teatro que, por una multiplicidad de factores asumen el riesgo de trabajar, versionado o adaptando de forma chirriante, el teatro de arte o peor aún, los clásicos universales o contemporáneos.
Es mal ese teatro evasivo que una vez un crítico denominase como: “cólico” que traduciría como “comedia ligera comercial” pero, que entraba paralelamente en coincidencia con la preocupación conceptual de Brook; es decir, que parte significativa de lo que sostenía se constata en parte de la cartelera de arte y espectáculos de esta urbe parece sostenerse sobre el “teatro de diversión”. Un cierto tipo de actividad que siendo trabajada sin riesgo de manejo de sus contenidos y de sus exigencias, tendían a trivializar, banalizar y buscar el facilismo en lo que se producía y que no le importaba un comino en lo que fuese su mensaje o el tipo de mensaje que se debía emanar. La realidad de ese teatro banal, superfluo, exterior y solo lleno de algún elemento gancho (un histrión mediático o un título harto conocido por todos) solo pretendía buscar el efímero éxito y sobre todo, la mayor retribución económica producto de la taquilla..
Cuan cierto estaba en sus reflexiones ambos pero sobre todo, cuan válido sigue siendo la reflexión brookiana en este aspecto en nuestros días. Ello, quizás haya sido un aspecto que de alguna u otra forma catalizó el interés de la joven y emprendedora escritora de teatro, Ana Melo quien logró sustanciar un texto dentro del género de la comedia para proponer parte de esos aspectos.
Con la presencia en La Sala La Viga del Centro Cultural Chacao, con las ingeniosa capacidad de unión inter grupal gestada como coproducción de los colectivos Teatro de la Noche y Grupo Teatral Repico, asumir concretar la puesta en escena un proyecto titulado: Shakespeare para Todos.
Bajo la compacta pero con ese eficaz sentido de síntesis, con habilidad para sacar el máximo potencial de la plantilla actoral conformada por la gran Eulalia Siso, y de Kevin Jorges, Jesús Nunes, Mónica Quintero, Juan Bautista, Arianna Savio y Simón Fermín quienes se entregan con toda su experiencia y sentido de lo teatral para hacer teatro en el teatro, logran con mucha eficacia, maximizar una honda reflexión llena de humor corrosivo y plena de un retruécano indirecto a aquellos mercenarios del arte teatral que solo buscan lo fácil o peor, medrar del arte para fines inconfesables.
Teatro con capacidad de servir como indicador que el arte escénico no puede ni debe estar en manos de mercenarios. Es una crítica feroz aunque el público ría cuando ve cómo dos funcionarios del estado, deciden montar uno de los textos más emblemáticos del bardo isabelino como lo es Romeo y Julieta. Y, para colmo apelan a que el director sea un carpintero. El final, lleno de ironía. Los tiros saldrán por la culata.
Ese teatro mal llevado muy llevado al “teatro de 15 minutos” contendrá una sintonía opuesta en la recepción del público y en consecuencia, la rabia de quienes creen que manipulando el arte, creen que el clásico, es algo que sirve para todos.
Sobre esta propuesta, tanto Trum (apoyada por Juan José Martín) lograron un trabajo encomiable. La calidad de lo visto, fue inobjetable: un diseño de vestuario ingenioso, hecho con materiales reciclables producto de la creatividad de Joaquín Nandes; la sobriedad escenográfica de Oscar Salomón y la compacta iluminación dada por la propia directora, logró en una hora, exhibir un “Shekspire” agudo y feroz en lo que conlleva como carga de crítica.
Lo jocoso se las trae, pero en sí apuntó con tino a mostrar el revés de la moneda de lo comercial y decirnos que, el teatro nuestro de cada día, si puede tener esa función de poner las íes en su lugar. ¡Altamente recomendable!
Nota publicada en El Mundo Economía&Negocios / marzo 2016
martes, 28 de junio de 2016

GANADORES PREMIOS AVENCRIT 2016
Hoy, 28 de Junio de 2016
A las 5:00 p.m.
En la Sala "Juana Sujo"de La Casa del Artista, se realizó la entrega de la IV Edición de la Entrega de los Premios de la Crítica - 2016.
El veredicto fue el siguiente:
PRODUCCIÓN
Yesenia Camacho por su trabajo en Las noches celestiales de la Señorita Rasch para La Caja de Fósforos.
DIRECCIÓN.
Juan José Martín por su montaje El Feo para el grupo Teatro de la Noche.
ACTRIZ PRINCIPAL
Diana Volpe por su participación dentro del montaje Las noches celestiales de la Señorita Rasch para La Caja de Fósforos.
ACTOR PRINCIPAL
Antonio Delli en su participación dentro del montaje El Feo para el grupo Teatro de la Noche.
ACTRIZ DE REPARTO
Antonieta Colón en su participación dentro del montaje Testigos Ocultos para el grupo La Caja de Fósforos.
ACTOR DE REPARTO
Jesús Carreño en su participación dentro del montaje Ubú para grupo Río Teatro Caribe.
ILUMINACIÓN
A Gerónimo Reyes por su trabajo de diseño de iluminación para el montaje El Feo para el Teatro de la Noche.
ESCENOGRAFÍA – PREMIO “Rafael Sequera”
A Yvo Hernández por su trabajo de diseño escenográfico para el montaje Ubú para el grupo Río Teatro Caribe.
VESTUARIO
A Eva Ivanyi & Raquel Ríos por su trabajo de diseño para el montaje Monna Lisa para la Propuesta Independiente efectuada por Marisela "Cocó" Seijas & Luigi Sciamanna.
DRAMATURGIA
A Gennys Pérez por su texto teatral El Fantasma de Hiroshima.
PRODUCTOR DE TEATRO PARA NIÑOS
A Alberto Marín por su trabajo en Pesebre Criollo para el grupo Caímos al Proscenio.
DIRECTOR PARA TEATRO PARA NIÑOS
A Ybrahim Medina por la puesta en escena de Pesebre Criollo para el grupo Caímos al Proscenio.
ACTOR TEATRO PARA NIÑOS
A Andy Pérez en su participación dentro del montaje El Lazarillo de Tormes para el Cuenta Peregrino.
ACTRIZ TEATRO PARA NIÑOS
A Juliana Cuervos en su participación dentro del montaje Hansel & Gretel para el grupo C&T Producciones.
DRAMATURGIA PARA TEATRO NIÑOS
A Tomás Jurado Zabala por su texto teatral Que el Sol salga para todos.
PREMIO ESPECIAL DE LA CRÍTICA
· Escuela Superior de Artes Escénicas "Juana Sujo"
· Escuela Nacional de Artes Escénicas "César Rengifo"
· Escuela Municipal de Teatro "Porfirio Rodríguez"
sábado, 25 de junio de 2016
PREMIO DE LA CRITICA (AVENCRIT - 2016)

El martes 28 de junio de 2016
ENTREGA DE LOS PREMIOS
DE LA CRÍTICA – 2016
LA ASOCIACIÓN VENEZOLANA DE CRITICA TEATRAL (AVENCRIT) HARÁ ENTREGA DE LOS PREMIOS DE LA CRÍTICA DEL AÑO 2015
El próximo martes 28 de junio de 2016, en el marco de la celebración del Día Nacional del Teatro, a partir de las 5:00 p.m., la Asociación Venezolana de Crítica de Teatro (AVENCRIT), efectuará, la IV edición de Los Premios de la Crítica - 2016. Este importante acto será efectuado en la Sala “Juana Sujo” de la Fundación Casa del Artista, situada en el Bulevar “Amador Bendayan” de Quebrada Honda, Caracas.
Desde 2013, un grupo de críticos teatrales, profesores / investigadores como periodistas culturales, se constituyeron como gremio organizado. Su objeto: “el desarrollo y el fomento de la actividad teatral en la crítica y las investigaciones teatrales así como la elevación del nivel cultural del pueblo venezolano en todo lo relacionado al género teatral”.
Bajo estas premisas, su actual Junta Directiva conformada por el Lic. Carlos E. Herrera (Presidente); el Profesor y comunicador social, Luís Gustavo Chacón (Vicepresidente); el Lic. Luís Alberto Rosas (Tesorero); el Lic. Joaquín Lugo (Jefe de Medios) y el Lic. Walter De Andrade (Jefe de Relaciones Institucionales), junto a sus agremiados, el Lic. Bruno Mateos y el Lic. Juan Martins, quienes buscan dar prosecución a, una de sus banderas: dar continuidad al reconocimiento del quehacer del sector teatral a través de su Premio de la Crítica.
En una estricta visual, se reconocerá tras haber constatado un amplio universo de montajes exhibidos en el lapso 2015, un universo de setenta y uno (71), nominados, de los cuales serán reconocidos / premiados a través dieciséis (16) rubros o categorías, a saber: Dramaturgia; Dirección; Actuación Principal (masculina como femenina); Actuación de reparto (en sus dos vertientes); Producción; Iluminación; Escenografía (que, este año, llevará el nombre del desaparecido creador, “Rafael Sequera”); Vestuario; Dirección de Teatro para niños; Productor de Teatro para niños así como los renglones de Actor y Actriz de Teatro para niños.
AVENCRIT concedió desde ya su Premio Especial de la Crítica - 2016 a: La Escuela Nacional de Artes Escénicas “César Rengifo”; la Escuela Superior de Artes Escénicas “Juana Sujo y la Escuela Municipal de Teatro “Porfirio Rodríguez” de Petare.
Un evento que, se está constituyendo con el pasar del tiempo, en referencia del reconocer y honrar al quienes a lo largo de un lapso, apelan a la creatividad, la fantasía, la imaginación en palabras y acciones, en historias como en personajes fascinantes en las tablas del país.
El Premio de la Crítica - 2016, en esta nueva edición ha contado con el respaldo y solidario apoyo de: Fundación “Casa del Artista”; Alcaldía de Caracas, Fundarte, Queiroz Publicidad, la Empresa Zulia. Esta gala será animada por la actriz Francis Romero y contará con grupo de artistas y talentos nacionales como el cantautor, Pablo Granadino; la participación del grupo Afrodiartes, jóvenes actores de DiploArtes, y la cantante, Ariana Dao, sumado con el respaldo de estudiantes de la Escuela Nacional de Teatro “César Rengifo”.
Al finalizar, se ofrecerá un brindis en la Terraza de la Casa del Artista, gracias a Empresa Zulia. Se garantiza seguridad así como acceso de estacionamiento vigilado, aledaño a la institución. ¡ENTRADA LIBRE!
AVENCRIT: ¡Con todos!
Suscribirse a:
Entradas (Atom)